Capacitación laboral como herramienta contra la pobreza


            La pobreza es entendida, a través de la historia de la humanidad, de diferentes formas. Imposible es separar el concepto de su significación económica, pues la pobreza se asocia popularmente a la falta de recursos. Esta carencia se entiende en un marco de necesidades básicas, por lo que una persona o familia “pobre” es aquella que no tiene los medios y/o herramientas para poder satisfacer estas necesidades. A su vez, el término pobreza comenzó a entenderse de otros modos, pues las condiciones de la población a nivel mundial mutaron, en conjunto con las nuevas formas de acumulación de capital (Capitalismo). De esta forma, la pobreza empieza a ser identificada al momento de contrastar las diferentes realidades económicas presentes en la sociedad: desigualdad de ingresos. ¿Cómo solventar éstas diferencias? Una de las herramientas más utilizadas, y que más protagonismo ha adquirido en las naciones latinoamericanas, es la generación masiva de empleos. Sin embargo, la existencia de trabajos asegura el acceso a remuneraciones solo a un sector de la población,  aquel debidamente calificado para estas labores. Es por esto que, a pesar de que los países poseen una alta oferta de trabajos, el número de familias que se encuentran bajo la linea de pobreza presentan un descenso lento y, en muchos casos, nulo. Así es posible entender que la capacitación de la población disminuye la pobreza.
            La población en estado de pobreza es variada. Llegar a esta situación se puede deber a múltiples causas, por lo que existen muchas soluciones. A pesar de ello, una de las razones más comunes se debe a una ascendencia ligada a esta cualidad, por lo que el núcleo familiar se puede identificar como en un estado de “enraizamiento” en la pobreza, es decir, se encuentran anclados a una situación imposible de superar, dadas las oportunidades a las que pueden optar. Esta población carece de capacitación para llevar a cabo labores de mayor remuneración, pues no poseen los conocimientos necesarios para ello. Al capacitar a los individuos es posible permitirles acceder a trabajos de mayor complejidad que, a su vez, conllevan salarios más altos.
            Por otro lado, al capacitar a las personas, los horizontes de un sinnúmero de familias se amplían. Los efectos de “aprender un oficio” u otras habilidades, no solo se reflejan en el poder acceder a un empleo de mayor remuneración, además se reducen las tasas de estrés y depresión, por lo que las actividades exigidas por los empleadores, son mejor realizadas, lo que permite, bajo un correcto modelo laboral, ascender en una escala jerárquica de trabajo. A su vez, el obtener logros de carácter laboral/personal, permite al individuo desear superarse y aprender más, por lo que la necesidad de trabajar comienza a ir de la mano con un “deseo” de trabajar, tan o más necesario que saber hacer una labor.
            A pesar de los hechos mencionados, se han comprobado casos en los cuales los planes de capacitación para ciertas labores educan a los individuos solo para labores específicas. De esta forma, cuando las tareas concluyen, por ejemplo la construcción de un edificio, nuevamente el individuo vuelve a un estado de desempleo. Esta situación se revierte elaborando bueno planes de capacitación, que otorguen herramientas que permitan a las personas seguir optando a otras fuentes de trabajo. La labor de los gobiernos nacionales y regionales es ser capaces de generar una bolsa de trabajo activa, con un conocimiento real y actualizado de la situación laboral de su población.
            Finalmente, la capacitación permite, sin lugar a dudas, mejorar las condiciones económicas de muchas familias gracias a la posibilidad de optar a un trabajo que requiera mayor cualificación y, por ende, que les permita acceder a sueldos más altos. Sin embargo, para que esta estrategia de resultados óptimos se debe asegurar la existencia de fuentes laborales adecuadas a los conocimientos que se le han entregado a población. También, la capacitación origina un fuerte cambio en el paradigma de la vida de las familias involucradas, lo que se verá reflejado, por ejemplo  en la educación de los hijos y otros integrantes del núcleo familiar que, sin duda, mejorará ampliamente, lo que ira acompañado de un mejor manejo de los ingresos familiares, entre otras características. Es así como se abre la posibilidad de escape definitivo de la situación de pobreza, pues esta no es una labor de rápida acción, más bien conlleva una serie de procesos que puede llevar años, e incluso generaciones, en germinar.


Presentación

Junto con saludar, me presento. Mi nombre es Maribel Carreño, soy estudiante de Geografía y me encuentro cursando, lo que espero sea, mi último semestre.

El curso de "Programa de Habilidades Comunicativas y Escritas" no era ajeno a mi conocimiento desde hace bastante tiempo, sin embargo, fue durante los últimos semestres que me pareció necesario tomarlo.

La razón por la cual me decidí a realizar este curso, se basa principalmente en las dificultades que se me han ido presentando al momento de llevar a cabo un escrito. Si bien, con el pasar de los años, he ido sumando experiencias que me ha facilitado cumplir con mis metas académicas y profesionales en este aspecto, la suma de actividades cotidianas han ido dificultando esta capacidad. La menor cantidad de tiempo disponible para cada tarea ha logrado que no solo mi calidad en la redacción disminuya (lo que puede solucionarse revisando el texto una vez escrito), sino que también mi dificultad al momento de dar inicio a un texto.

Espero que los conocimientos y herramientas que este curso entrega, me ayuden a superar estos obstáculos y me permitan mejorar mi capacidad de redacción, logrando mayor fluidez al momento de escribir y claridad en mis escritos.

Saludos.